Bali, la isla de las flores y las cascadas… Indonesia es un país de contrastes, donde selvas impenetrables, playas paradisíacas, templos milenarios y volcanes activos conviven en un mismo territorio. Con más de 17.000 islas, cada una con su propia esencia, es un destino que tiene de todo y para todos. En este viaje de 14 días, recorrimos algunos de los lugares más espectaculares del país, como la selva de Sumatra, las playas de Bali y las paradisíacas Islas Gili. Si, sabemos que Indonesia es mucho mas, pero preferimos conocer Bali en profundidad que conocer un poquito de todo y en el fondo no conocer nada.
Índice
Qué saber antes de viajar
Visado
Para entrar a Indonesia, en la mayoría de los casos necesitas un visado. Para muchos países, incluido España, se puede obtener el «Visa on Arrival» (VOA) al aterrizar en el aeropuerto por unos 30€. Dura 30 días y es renovable por otros 30 si quieres alargar tu viaje. También lo puedes sacar por adelantado desde la web oficial del Ministerio de Inmigración de Indonesia.
Ojo con esto: el VOA solo permite una única entrada al país. Nosotros lo descubrimos de la peor manera posible. Llegamos a Indonesia desde Bangkok volando a Medan para ver orangutanes y, cuando volamos de Medan a Bali, hicimos escala en Kuala Lumpur. Al salir de Indonesia y entrar en Malasia, nuestro visado dejó de ser válido, por lo que al llegar al aeropuerto de Bali tuvimos que pagar otro. Así que si tienes pensado moverte entre países durante el viaje, plantéate sacarte un visado múltiple con antelación para evitar sorpresas.

Otro «visado» que en teoría deberías sacar, es la tasa turística de Bali. Cuesta unos 9€ y la puedes sacar por adelantado desde la web de Love Bali. Si te decimos «en teoría» es porque a nosotros nunca nos pidieron ese visado, ni al entrar ni al salir de Bali, no sabemos si estará asociado al pasaporte (hay que introducirlo al pagar la tasa desde la web). Si no lo sacas con antelación por ahorrarte ese dinero, siempre te quedará el hacerlo al llegar a la isla.
Vacunas
No es obligatorio vacunarse para entrar en Indonesia, pero hay algunas recomendadas, especialmente si planeas moverte por zonas rurales o selvas. Lo más común es tener al día la fiebre tifoidea, la hepatitis A y B y la antitetánica. Y ojo con el dengue y la malaria, especialmente en zonas selváticas como Bukit Lawang: mejor llevar un buen repelente con DEET y ropa que cubra bien. Para curarte en salud, lo mejor es que te acerques al Centro Internacional de Vacunación que mejor te venga, y allí te informaran.
Carnet de conducir
Si tienes pensado alquilar moto o coche en Bali, necesitarás el Carnet de Conducir Internacional. No es que lo pidan siempre, pero si te para la policía te pueden multar si no lo llevas. Y ya que estamos: en Indonesia se conduce por la izquierda, así que prepárate para cambiar el chip.
Medicamentos
A ver, no te vamos a decir que atraques la farmacia de tu barrio, pero si que te prepares un pequeño botiquín para sacarte algún apuro. Además de, si tienes algún tratamiento, llevar tus medicamentos habituales, no está de mas que te eches algún paracetamol o ibuprofeno y un suero que te puede revivir en caso de deshidratarte como le pasó a Miguelito en Tam Coc durante nuestro viaje a Vietnam. Y si vas a coger barcos, hemos descubierto unas pastillas que se llaman Normostop que son mano de santo contra el mareo. Eso si, compra las que tienen cafeína porque dan mucho sueño, y por supuesto, antes de echarte nada al cuerpo consulta con tu médico y/o farmaceútico.
Seguro de Viaje
Siempre que viajamos fuera de España, deberíamos hacerlo con un buen seguro de viaje. Incluso dentro de la UE, aunque tienes asistencia médica gratuita, no todo está cubierto. Así que en países fuera de Europa, un seguro es algo que no habría ni que preguntarse si sacarlo o no. La asistencia médica es muy cara y un pequeño contratiempo puede arruinar tu viaje, y uno serio puede meterte en un problema.

Nosotros desde hace mucho tiempo elegimos hacerlo con Iati, ya que te atienden siempre en español y nunca vas a tener que adelantar dinero, ellos se encargan de todo. Esto es algo que pudimos comprobar en nuestro viaje por la Costa Oeste de Estados Unidos. Para Indonesia elegimos el seguro «Mochilero» de Iati, porque ademas te cubre actividades como el snorkel y buceo, o trekkings como el que hicimos en Bukit Lawang. Si ademas reservas tu seguro dese este enlace, te hacen un 5% de descuento y nos ayudarás a seguir creando contenido, ya que a nosotros nos dan pequeña comisión.
Cómo moverse por Bali
Con cuidado, como en todas partes… Durante nuestra estancia en Bali utilizamos tanto moto como coche para movernos por la isla, además de transporte público en algunos traslados. Tanto en Ubud como en la zona de Uluwatu lo hicimos en moto, y si bien la manera de conducir no es tan, digamos salvaje, como en Vietnam, sobre todo en la zona de Uluwatu y especialmente Kuta, el tráfico es horrible. Recuerda que en Indonesia se conduce por la izquierda, eso en moto no supone mayor problema.

En coche eso cambia un poco, y es que las referencias que tenemos cogidas al conducir por la derecha, al hacerlo por la izquierda, se pierden. Añádele que muchas carreteras son bastante estrechas, así que tienes el coctel perfecto para hacer corto y querer tirar el coche por un barranco. La solución es tomárselo con calma, coger bien las medidas del coche y circular sin prisa. Si es necesario, como hacíamos nosotros, si te tienes que parar para dejar paso al vehículo que viene de frente, pues paras y ya está, total, estamos de vacaciones, no?
El coche lo utilizamos para visitar el norte de la isla, lo alquilamos en Ubud para ir a conocer la zona de Lovina y lo devolvimos en Padangbai para coger el ferry que nos llevó a las Islas Gili. Si viajas con maletas y no quieres depender del transporte público, es la opción que te recomendamos si el norte entra en tus planes. Ademas, es una zona que no tiene apenas tráfico, por lo que conducir allí es mas seguro que en otras partes de Bali.
Si no quieres conducir, especialmente en ciudad, siempre puedes usar Grab, el Uber del sudeste asiático. Lo probamos por primera vez en Vietnam y aquí lo hemos usado en la zona de Uluwatu para llegar a nuestro hotel y para el traslado al aeropuerto, es fiable, es cómodo y es barato.
Cómo tener internet en Bali
Como os hemos dicho, nosotros llegamos a Indonesia desde Bangkok, donde habíamos pasado dos noches, y pasaríamos otras dos antes de volver a Madrid. Por ellos optamos por una eSim de Holafly para Asia, que ademas de Indonesia, nos cubría también Tailandia y el tiempo que pasamos en el aeropuerto de Kuala Lumpur.

Las eSim son unas tarjetas de datos virtuales que te descargas mediante un QR y todo lo que tienes que hacer es activarla cuando te bajes del avión y vas a tener datos ilimitados durante el tiempo que necesites. Así te olvidas de perder el tiempo buscando tarjetas locales en cada sitio que visitas y de posibles problemas por no recibir lo que pensabas habías adquirido. Si cuando haces la compra desde este enlace, introduces el código TWOONTRIP antes de realizar el pago, te llevas un descuento para que te salga mas barata.
Nuestro itinerario
Día 1: Traslado a Bukit Lawang
Nada más aterrizar en Medan procedentes de Bangkok, cogimos nuestras maletas y nos fuimos directos a Bukit Lawang. ¿Turismo en Medan? No, no tiene nada que ver. Teníamos claro que nuestro primer contacto con Indonesia tenía que ser la selva. Tras unas cuantas horas de trayecto, llegamos al hotel Garden Inn, donde dormiríamos. Tras el check in, cena con la gente Sumatra Orangutan Explore, con los que haríamos el trekking el siguiente día… Por la mañana nos esperaba una aventura muy top.
Día 2: Trekking en la selva
El segundo día en Indonesia fue en el que vivimos una de las grandes experiencias de nuestra vida, y es que el poder ver orangutanes en total libertad, es algo que, si tienes ocasión, no puedes perderte. Además, a diferencia de Borneo, los animales están en un entorno 100% natural, en el que el hombre no interviene en su vida. En Borneo se les alimenta, por lo que los animales se acercan a los comederos, y en Sumatra todo depende de la suerte que tengas y de la pericia de tu guía.

Si a la ida a Bukit Lawang fuimos en transfer compartido, el regreso lo hicimos en transfer privado hasta el hotel Wing, muy cercano al aeropuerto de Medan.
Día 3: Traslado a Ubud
Día de tránsito, pero no por ello aburrido. Volamos de Medan a Bali con escala en Kuala Lumpur. Si no quieres perder tu visado de Indonesia, no cometas el error de hacer el vuelo con escala con dos compañías diferentes. Nosotros fue lo que hicimos y eso supuso salir de Indonesia y entrar en Malasia. Una vez hecho esto, tendrás que volver a pagar el visado… Al llegar al aeropuerto de Bali, nos esperaba un trayecto hasta Ubud, donde pasaríamos tres noches en el hotel Oma Ubud, altamente recomendable! Primera impresión: Bali huele a incienso y humedad, y nos encanta.
Día 4: Lo mejor de Ubud
Alquilamos una moto y nos lanzamos a recorrer lo imprescindible de la capital cultural de Bali. Ubud es una ciudad muy turística, pero muy espiritual al mismo tiempo. En nuestro primer día en la ciudad empleamos el tiempo en conocer lo que no te puedes perder en tu primera visita a Ubud.

- Palacio Real de Ubud: Un rincón con historia en pleno centro de Ubud. Este palacio sigue siendo la residencia de la familia real, pero lo interesante es su arquitectura balinesa y los espectáculos de danza tradicional que hacen por las noches.
- Monkey Forest: Si te molan los monos, este sitio es un must. Aquí viven cientos de macacos en total libertad, entre templos cubiertos de musgo y árboles gigantes. Eso sí, agarra bien las cosas porque estos bichos son expertos en robos express.
- Cascada Manuaba: Pequeña, escondida y con menos turistas que otras cascadas de Bali. Si buscas un rincón tranquilo donde darte un baño rodeado de naturaleza, este es el sitio.
- Campuhan Ridge Walk: Un sendero entre colinas y arrozales que es perfecto para un paseo al amanecer o al atardecer. Vistas top, ambiente relajante y la excusa perfecta para desconectar del bullicio de Ubud.
Día 5: Las mejores cascadas cerca de Ubud
El segundo día en la isla, quinto del viaje, nos esperaba una ruta en moto por el centro de Bali, con vuelta a Ubud. Comenzamos visitando dos de los mejores templos de la ciudad y después nos lanzamos a una ruta de cascadas: Leke Leke, Campuhan y Nungnung, en ese orden. En Bali hay miles de cascadas, por lo que deberás elegir cuales ver ya que verlas todas es prácticamente imposible. Y un poco por casualidad, Ana fue participe de una ceremonia solo para mujeres en un pequeño pueblo perdido por el centro de la isla.

- Pura Taman Saraswati: Un templo en pleno centro de Ubud dedicado a la diosa del conocimiento y las artes. Lo mejor de este sitio son los estanques de lotos que lo rodean, que le dan un toque súper fotogénico. Además, por las noches hacen espectáculos de danza balinesa.
- Pura Dalem Puri: Un templo con una estética muy peculiar, lleno de esculturas un poco siniestras que representan espíritus y demonios de la cultura balinesa. Si te mola el rollo místico, este sitio te va a encantar.
- Cascada Leke Leke: Un salto de agua precioso, rodeado de vegetación densa y con un caminito de acceso que lo hace aún más especial. No es de las más visitadas, así que puedes disfrutarla sin multitudes.
- Cascada Campuhan: Pequeña, escondida y con un entorno súper verde. Perfecta para un baño rápido antes de seguir explorando la zona.
- Balai Banjar Talangpati: Un espacio comunitario donde se celebran eventos y ceremonias tradicionales. Aquí fue donde a la rubia la metieron en la ceremonia de mujeres.
- Cascada Nungnung: Esta sí que es una bestia. Es una de las cascadas más altas de Bali y cuando llegas y ves la fuerza del agua cayendo, te deja sin palabras. Eso sí, prepárate para bajar (y luego subir) unos cuantos escalones.
- Sangeh Monkey Forest: No pudimos visitarlo porque cuando llegamos ya había cerrado, Es como el Monkey Forest de Ubud, pero sin tanto turista y con monos más “tranquilos” (si es que eso es posible).
Para cerrar el día, decidimos darnos un capricho y nos fuimos a recibir nuestro primer masaje balinés del viaje. Después de tanta caminata, nos dejaron como nuevos.
Día 6: Rumbo a Lovina

Alquilamos un coche y nos dirigimos a Lovina, haciendo paradas en las terrazas de arroz de Tegallalang, donde nos intentaron colar una estafa con el cambio de dinero, y el templo Pura Bratan. Ubicado justo a orillas del lago Bratan, este templo flotante está dedicado a Dewi Danu, la diosa del agua. La niebla matutina, el reflejo en el lago y el entorno verde le dan un aire mágico brutal.
Además del templo en sí, el complejo cuenta con jardines bien cuidados, pequeños santuarios y hasta opciones para dar un paseo en barco por el lago. A nosotros nos pareció un poco turistada, ya que si quieres hacerte fotos, en los sitios mas bonitos tienes que pagar. Llegamos a nuestro hotel en Lovina ya con los últimos rayos de luz. Del hotel en el que nos alojamos, Sing Sing, sólo te podemos decir que es uno de los mas bonitos y con mejores vistas en los que hemos estado nunca, y si tienes la ocasión de conocer a la dueña, te enamorarás de ella al instante…
Día 7: Los templos del norte de Bali
Visitamos los templos del norte de Bali, una zona mucha mas tranquila que Ubud y, sobre todo, la zona de Uluwatu. En esta parte de la isla aun no ha llegado el turismo de masas, por lo que todo, podríamos decir que, es mas puro que en el resto de la isla. Terminamos el día con un baño en la playa de Lovina, y lo hicimos prácticamente solos!! Un día más tranquilo, pero igualmente espectacular.

- Pura Melanting: Este templo está dedicado a los comerciantes y empresarios, por lo que muchos locales vienen aquí a pedir prosperidad en sus negocios. Su arquitectura es una pasada y, al estar rodeado de selva, tiene un ambiente súper tranquilo.
- Pura Kerta Kawat: Uno de esos templos poco conocidos pero con un significado muy especial. Se dice que es un lugar donde la gente acude a rezar para atraer éxito y buena fortuna. No suele haber turistas, así que es perfecto para disfrutar de la paz y la espiritualidad balinesa.
- Pura Pabean: Este templo es una mezcla cultural muy interesante, ya que combina elementos balineses, budistas y chinos. Se encuentra en la costa norte y su ambiente es totalmente diferente al de otros templos más turísticos. Una joya escondida.
- Brahmavihara Arama: El monasterio budista más grande de Bali. Si alguna vez has querido ver un pequeño pedazo de Borobudur sin salir de la isla, este es el sitio. Está en una colina con vistas brutales y tiene un ambiente súper relajante.
Día 8: Nadar con delfines
Otra de las grandes experiencias que nos hemos llevado de Indonesia es poder nadar con delfines en el mar de Lovina. Hace unos años se creó una gran controversia al hacerse público un vídeo en el que barcos turísticos rodeaban y acosaban a un grupo de delfines. Esto por suerte ha cambiado, aunque algunas empresas lo siguen haciendo, pero ahora la mayoría de barcos lo hacen de una manera responsable sin perseguir de cerca a estos simpáticos animales.

Para la tarde nos quedaba un paseo de casi tres horas para llegar a Padangbai, donde haríamos noche en el hotel Bamboo Paradise, ya que al día siguiente nos esperaba un ferry para llevarnos a Gili Air. De camino a Padangbai hicimos una parada en una suerte de parque temático de Instagram, Wanagiri Hidden Hill Bali. No llegamos a entrar, porque estos sitios nos parecen una turistada, pero si te gusta instagramear a fuego, aquí tienes columpios, nidos y otros spots donde hacerte fotos con el lago Buyan de fondo.
Día 9: Ferry a Gili Air
Tocaba cambiar de escenario: Ferry hasta Gili Air y un día entero recorriendo la isla en bicicleta. Playas de postal, ambiente relajado y atardeceres que parecen sacados de una película. Esto es el paraíso. Por suerte, la travesía fue bastante calmada y no hubo contratiempos dignos de mención, no así a la vuelta… En Gili Air, bueno, en las islas Gili, no hay coches, tampoco motos, su transporte se reduce a bicicletas, coches de caballos y unos scooters eléctricos a medio camino entre una bici y un scooter tradicional. No te asustes, las islas son muy pequeñas y completamente planas, no echaras de menos un humeante motor para moverte por ellas.

De nuestro hotel no podemos contarte maravillas, tenemos la sensación de que quiso ser y no fue, ya te imaginas. Si te sirve de ayuda, el hotel se llama De Padma Gili Air y la gestión es un poco desastrosa y está un poco dejado por parte de los dueños.
Día 10: Arrecifes y tortugas
Nos subimos a un barco para visitar arrecifes de coral, Gili Meno y nadar con tortugas. No sabemos qué fue mejor, si el snorkel o la sensación de estar en un lugar tan remoto y espectacular. El fondo marino es una brutalidad, y si de colofón le añades uno de los mejores atardeceres que vas a ver en tu vida, pues se convierte en un día muy muy top!

Día 11: Desde Gili Air hasta Uluwatu
Salimos temprano de Gili Air para llegar a Uluwatu, donde pasaríamos nuestras últimas noches en Bali. En el barco de vuelta a Padangbai, esas pastillas mágicas de las que te hablábamos antes, se pusieron a funcionar al 200%… Travesía dura, muy dura. El mar estaba muy picado y el barco se movía una cosa loca, además, dentro del barco hacía mucho calor y todo se aderezó con el olor de la batalla perdida contra el mareo. Eso si, nosotros como si nada, y eso que Miguelito es muy propenso a marearse.
Consejo Two On Trip: Salte a la parte trasera del barco y quédate lo mas centrado posible entre babor y estribor, ahí el barco se mueve bastante menos.

Tras llegar sanos y salvos a puerto, hicimos un traslado compartido hasta la zona de Balangan. Nos alojamos en el hotel PinkPrivate Balangan, súper bonito, encantadores, pero un poco apartado de los puntos de interés de la zona turística de Uluwatu.
Día 12: Uluwatu
Nuevamente en moto, este día lo dedicamos a recorrer algunas de las playas mas populares del suroeste de Bali. Para terminar el día, nos fuimos a ver el atardecer al que seguramente sea el templo mas concurrido de toda la isla, el templo de Uluwatu.

- Dreamland Beach: Una playa con arena blanca y olas perfectas para el surf. Aunque ha perdido un poco su encanto con el desarrollo turístico, sigue siendo un sitio brutal para pasar el día.
- Thomas Beach: Una joya escondida entre acantilados. Para llegar hay que bajar unas escaleras, pero merece la pena. Menos gente, agua cristalina y un ambiente súper relajado.
- Pasar Ikan Kedonganan: El mercado de pescado más famoso de Bali. Si te mola probar marisco fresco, este es el sitio. Puedes elegir lo que quieras y te lo cocinan al momento en los restaurantes de la zona.
- Pantai Jimbaran: Una playa de arena dorada con uno de los atardeceres más espectaculares de Bali. Aquí es típico cenar marisco en la arena mientras ves cómo el sol desaparece en el horizonte.
- Pantai Muaya: Justo al lado de Jimbaran, pero con un ambiente más tranquilo. Perfecta para relajarte sin tanta gente y disfrutar de la brisa marina con un coco en la mano.
- Templo de Uluwatu: Uno de los templos más impresionantes de Bali, ubicado en lo alto de un acantilado con vistas de infarto. Al atardecer se hace la famosa danza Kecak.
Día 13: Tanah Lot, Kuta y despedida de Bali
En el último día que teníamos para conocer Bali visitamos el templo Tanah Lot y después fuimos a Kuta… y aquí, sinceramente, nos llevamos un chasco. El tráfico es infernal y el ambiente no nos convenció, está demasiado occidentalizado.
- Templo de Tanah Lot: Uno de los templos más famosos de Bali, construido sobre una roca en medio del mar. La mejor hora para visitarlo es al atardecer, cuando la marea sube y parece que flota sobre el agua. Es turístico, sí, pero su ubicación es impresionante.
- Kuta y su playa: Kuta es el lado más occidentalizado de Bali, con centros comerciales, bares y un ambiente que poco tiene que ver con la esencia de la isla. Su playa es famosa por sus olas perfectas para aprender a surfear, pero si buscas un sitio tranquilo, mejor sigue buscando.
- Nyang Nyang Beach: Una de esas playas que siguen siendo un secreto (más o menos). Para llegar hay que caminar un rato, pero cuando ves su arena blanca y lo vacía que está, sabes que ha merecido la pena. Perfecta para desconectar y disfrutar del sonido del mar.
- Acantilado de Balangan: Si buscas una vista épica, este es el sitio. Desde aquí tienes una panorámica brutal de la costa sur de Bali. Es un lugar muy popular para fotos y también para ver el atardecer con un paisaje de película.

Día 14: Regreso a Bangkok y vuelta a casa
Tocaba despedirse… Ya sólo nos queda volver a Bangkok a terminar de conocer la ciudad y poner punto y final a esta aventura.
Qué comer en Bali
Si hay algo que nos flipa de Bali, además de sus paisajes brutales, es su comida. La gastronomía balinesa es una explosión de sabores donde las especias lo son todo. Aquí se cocina con ingredientes frescos como leche de coco, citronela, cúrcuma y chiles, y cada plato tiene el equilibrio perfecto entre dulce, salado y picante. Si viajas a Bali, prepárate para comer de lujo, porque la comida aquí no solo es increíble, sino también barata.
Y si de verdad quieres comer como un local, tienes que hacerlo en un warung. Estos pequeños restaurantes familiares son el alma de la gastronomía balinesa. Algunos son súper sencillos, con unas pocas mesas y una carta corta, mientras que otros se han modernizado sin perder su esencia. La regla de oro: si está lleno de locales, es que se come de escándalo.
- Nasi Goreng: El arroz frito más famoso de Indonesia, servido con huevo frito encima y acompañado de pollo, gambas o verduras. Un clásico que nunca falla y que te sacará de cualquier apuro.
- Mie Goreng: La versión con fideos del Nasi Goreng. Mismo concepto, pero con fideos salteados en lugar de arroz. Y sí, igual de adictivo.
- Babi Guling: El plato estrella de Bali. Cerdo asado al estilo balinés, marinado con especias y cocinado lentamente hasta que la piel queda crujiente. Se suele servir en celebraciones, pero lo puedes encontrar en algunos warungs especializados.
- Sate Lilit: Brochetas de carne picada (puede ser pollo, cerdo o pescado) mezclada con especias y leche de coco, enrolladas en un palo de limoncillo. El sabor es una locura.
- Ayam Betutu: Pollo cocinado lentamente con una mezcla de especias balinesas, envuelto en hojas de plátano y asado hasta quedar jugoso y lleno de sabor. Un plato tradicional que no te puedes perder.
- Lawar: Mezcla de carne picada con coco rallado, especias y, en algunos casos, sangre (sí, sangre, aunque hay versiones sin ella). Un plato con un sabor muy intenso, solo apto para valientes.
- Gado-Gado: Ensalada de verduras hervidas con una salsa de cacahuete cremosa y un toque picante. Si buscas algo más ligero pero con mucho sabor, este es tu plato.
- Pepes Ikan: Pescado marinado con especias y envuelto en hojas de plátano antes de ser cocinado al vapor o a la parrilla. La combinación de hierbas y el aroma ahumado lo hacen espectacular.
- Dadar Gulung: Un postre típico balinés, parecido a un crepe verde (gracias a la hoja de pandan), relleno de coco rallado y azúcar de palma. Dulce, suave y delicioso.
- Curris balineses: En Bali los curris son una maravilla. Se diferencian del típico curry indio porque llevan más hierbas frescas y leche de coco, dándoles un sabor más suave pero súper aromático. Algunos de los más populares son el Kare Ayam (curry de pollo) y el Kare Ikan (curry de pescado). Ideales si te gustan los platos con un toque especiado pero sin pasarte con el picante.
Consejos generales para el viaje
- Madruga para evitar multitudes: Los templos y cascadas más famosos se llenan rápido. Ir temprano te garantiza mejores fotos y menos gente.
- Regatea, pero con respeto: En mercados y transportes, el regateo es parte de la cultura, pero siempre con una sonrisa.
- Viste adecuadamente en los templos: Lleva un sarong, ya que es obligatorio para entrar en la mayoría de templos. Si no te lo dan gratis, te lo alquilan por unas pocas rupias. También puedes comprar uno y traértelo de recuerdo.
- Cuidado al cambiar dinero: Usa casas de cambio oficiales y evita las que ofrecen tasas demasiado buenas para ser verdad. Cuenta el dinero antes de salir del establecimiento.
Bukit Lawang
- Lleva ropa ligera y transpirable: La humedad en la selva es brutal y sudarás mucho. Sobre todo el pantalón que sea largo; evitarás encuentros con las sanguijuelas.
- Utiliza calzado adecuado: Que te sujete el pie y que las suelas no resbalen, eso, o hacer patinaje sobre barrillo indonesio.
- Contrata un guía oficial para ver orangutanes: Así te aseguras una experiencia responsable sin dañar su hábitat.
- Lleva repelente de mosquitos potente: En la selva, los mosquitos no perdonan, y mejor prevenir que lamentar.
Bali
- Madruga para evitar multitudes: Los templos y cascadas más famosos se llenan rápido. Ir temprano te garantiza mejores fotos y menos gente.
- Regatea, pero con respeto: En mercados y transportes, el regateo es parte de la cultura, pero siempre con una sonrisa.
- Viste adecuadamente en los templos: Lleva un sarong, ya que es obligatorio para entrar en la mayoría de templos. Si no te lo dan gratis, te lo alquilan por unas pocas rupias. También puedes comprar uno y traértelo de recuerdo.
Gili Air
- Disfruta de los atardeceres: Los sunsets en Gili Air son de otro nivel, busca un buen spot y relájate con un coco fresco.
- Lleva efectivo suficiente: Aunque cada vez hay más cajeros, a veces se quedan sin dinero o cobran comisiones altas.
- Muévete en bici o a pie: No hay coches ni motos en la isla, lo que la hace perfecta para recorrer sin prisas.
- No toques ni pises el coral: Ayuda a conservar el ecosistema marino mientras haces snorkel.
- No toques a las tortugas: Tanto ellas a nosotros, como nosotros a ellas, podemos transmitirnos enfermedades o bacterias. Respeta su espacio.
- Lleva escarpines: En Gili Air pisarás coral muerto para bañarte; el coral corta y pincha. En Bali, muchas playas tienen rocas cerca de la orilla.
- Linterna: En las Gili hay poca iluminación y cortes de luz frecuentes. Lleva un frontal en la maleta; ocupa poco y te vendrá muy bien.
Uluwatu
- Cuidado con el tráfico: En Uluwatu el tráfico puede ser un auténtico caos, especialmente en zonas como Padang Padang y la carretera principal que conecta con Kuta y Canggu. Si vas en moto, conduce con precaución y evita las horas punta.
- Alquila moto si quieres moverte con libertad: No hay mucho transporte público y los taxis pueden ser caros. Tener moto te facilitará moverte entre playas y templos sin depender de nadie.
- Evita Kuta y Canggu si buscas tranquilidad: Estas zonas están llenas de tráfico, ruido y fiesta. Si lo que quieres es desconectar, quédate en Uluwatu o Balangan.
- Atardeceres desde los acantilados: Los mejores se ven desde el Templo de Uluwatu y los acantilados de Balangan. Llega con tiempo porque suelen llenarse de gente.
- No esperes una zona 100 % balinesa: Uluwatu es de los lugares más occidentalizados de Bali, con beach clubs, restaurantes modernos y mucho turismo. Si buscas tradición, tendrás que moverte a otras zonas de la isla.
- Lleva calzado adecuado para algunas playas: Muchas tienen acceso complicado con escaleras empinadas o caminos de tierra, como Nyang Nyang o Green Bowl.
- Ojo con los monos en el Templo de Uluwatu: Son expertos en robar gafas, móviles y todo lo que brille. No les des confianza y guarda bien tus cosas.
Hasta aquí nuestra historia con Bali, un viaje que, si te somos sinceros, no supimos apreciar en el momento. Pero con el paso del tiempo, viendo las fotos y los vídeos de los lugares que hemos visitado, sólo podemos decirte que Bali es una barbaridad!! No olvides visitar los posts de los destinos que hemos conocido para saber todo de cada uno de ellos. A continuación te dejamos los vídeos de este viaje, vídeos que esperamos sean de ayuda para preparar tu propia aventura indonesia.













