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Ruta 66 en California: El cierre brutal de un viaje increíble

Si pensabas que la Ruta 66 terminaba en una gasolinera perdida en mitad del desierto de California, espera a ver cómo se despide esta mítica carretera en su tramo por el estado. Aquí la cosa cambia: los neones siguen encendidos, pero ahora compiten con puestas de sol de esas que te dejan sin palabras.

Desde pueblos fantasma hasta el muelle de Santa Mónica, el tramo californiano de la Ruta 66 es el broche final que este viaje legendario se merece.Aunque en algunos puntos la autopista ha borrado el trazado original, aún se pueden recorrer buenos tramos de la carretera auténtica, con su esencia intacta. Prepárate para carreteras infinitas y hamburguesas con sabor a cine de los 50. Prepárate para gasolineras vintage, señales oxidadas y el calor del desierto de Mojave.

Needles

Needles nació en 1883 como un pequeño asentamiento ferroviario junto al río Colorado, tomando su nombre de unas curiosas formaciones rocosas cercanas. Lo que empezó siendo un simple campamento de trabajadores pronto se convirtió en un punto clave gracias al ferrocarril, destacando por el histórico El Garces Hotel, que aún hoy recuerda sus días de gloria.

Con la llegada de la Ruta 66, Needles se convirtió en una parada esencial para los viajeros que cruzaban el desierto de Mojave. Sus moteles, gasolineras y restaurantes ofrecían un respiro a quienes atravesaban esta dura parte del camino, especialmente en los años 30, cuando muchos migrantes veían en Needles la puerta de entrada a California y la esperanza de un futuro mejor.

  • Route 66 Needles Sign: Un cartel que marca el inicio del último tramo de la Ruta 66 en California.
  • Mural de Needles: Un mural que recuerda la historia ferroviaria de la ciudad y su vínculo con la Ruta 66.
  • Old Route 66 Gas Station: Gasolinera abandonada, con estructura original y un cartel que ha visto mejores días.
  • El Garces Hotel: Inaugurado en 1908 como una lujosa estación de tren y hospedaje para los viajeros del ferrocarril Santa Fe. Hoy, este icónico edificio de estilo neoclásico se mantiene como un símbolo histórico de la ciudad.
Ana de Two on Trip junto al mural del Needles Museum en la Ruta 66
Snoopy haciendo de guía turístico

🍔 En Needles comimos en Wagon Wheel Restaurant, un restaurante muy Ruta 66 con comida casera y mucho encanto. Nos gustó tanto que volveríamos a él sin dudarlo.

Amboy

Amboy es un pequeño pueblo en pleno desierto de Mojave que nació en 1858 como un campamento minero y que más tarde se convirtió en una parada ferroviaria clave. Durante décadas fue un punto importante en el mapa, especialmente en los años 30 y 40, cuando alcanzó su mejor momento como lugar de paso para trabajadores del tren y lugareños que vivían del tráfico de la zona.

La llegada de la Ruta 66 hizo que Amboy se transformara en una parada esencial para los viajeros que cruzaban el desierto californiano. El icónico Roy’s Motel and Café, inaugurado en 1938, se convirtió en el alma del pueblo, ofreciendo gasolina, comida y alojamiento a los conductores que recorrían la carretera madre. Con la construcción de la Interestatal 40 en los años 70, Amboy perdió el bullicio que lo mantenía vivo, pero hoy sigue siendo una parada imprescindible para quienes quieren empaparse del auténtico espíritu de la Ruta 66.

Roy's Motel & Café en Amboy, un clásico de la Ruta 66 en California

  • Roy’s Motel & Café: Su cartel de neón sigue iluminando la carretera, aunque el motel lleva años cerrado. Teníamos previsto parar aquí, pero estaban rodando una peli y nos dijeron que nos largásemos.
  • Amboy Crater: El volcán de Amboy es uno de esos sitios que te hace frenar en seco cuando vas por la Ruta 66. En mitad del desierto de Mojave, esta mole oscura es en realidad un antiguo cono volcánico que dejó su huella hace unos 10.000 años, cuando entró en erupción y soltó lava a lo grande por toda la zona. Aunque lleva siglos dormido, el paisaje que dejó es brutal. Si te animas a subirlo, prepárate para el calor.
  • Amboy Old Gas Station: Gasolinera cerrada, con su letrero original y restos de surtidores oxidados.
Amboy Crater, el impresionante volcán extinto en la Ruta 66
Lo de encontrarnos un volcán en la Ruta 66 no lo vimos venir…

Ludlow

Ludlow nació en 1883 como un pequeño punto de abastecimiento de agua para el ferrocarril Atlantic and Pacific Railroad. Con el tiempo, el hallazgo de minerales en las colinas cercanas atrajo a mineros y comerciantes, dándole vida a este rincón del desierto de Mojave.

Cuando la Ruta 66 empezó a rodar, Ludlow se convirtió en una parada clave para los viajeros que cruzaban el árido paisaje californiano. Sus gasolineras, cafés y moteles ofrecían un respiro en mitad de la nada, pero la construcción de la Interestatal 40 terminó desviando el tráfico, dejando a Ludlow en ese limbo que tantos pueblos de la ruta conocen bien. Hoy en día, Ludlow es poco más que un puñado de edificios medio en ruinas, alguna gasolinera que aún aguanta el tipo y un silencio que lo envuelve todo. Ahora es más un pueblo fantasma que otra cosa.

  • Ruinas de Ludlow: Restos de antiguas gasolineras, moteles abandonados y un aire de «aquí pasaron cosas».
  • Ludlow Gas Station: Gasolinera antigua, perfecta para fotos con aire nostálgico.

Barstow

Barstow nació a finales del siglo XIX como un importante nudo ferroviario en el desierto de Mojave. Su ubicación estratégica hizo que se convirtiera en un punto clave para el transporte de mercancías, especialmente tras el auge del ferrocarril en la región. Durante años, el pueblo creció al ritmo de las vías, atrayendo trabajadores y comerciantes que hicieron de Barstow un punto de paso imprescindible.

Con la llegada de la Ruta 66, Barstow se transformó en una parada habitual para los viajeros que cruzaban California. Sus moteles, diners y gasolineras se multiplicaron, convirtiendo sus calles en un hervidero de coches y turistas. Hoy en día, Barstow sigue siendo uno de esos lugares donde la esencia de la Ruta 66 se mantiene viva, con murales que narran su historia y locales que aún recuerdan los días en que esta carretera lo movía todo.

Entrada del Peggy Sue's Diner en la Ruta 66, con su icónica fachada colorida estilo años 50
Hamburguesas en Barstow? Peggy Sue te espera

  • Route 66 Mother Road Museum: Este museo es un paseo por la historia de la Ruta 66 y el desierto de Mojave, con fotos antiguas y objetos que cuentan cómo la carretera fue creciendo junto a pioneros, trenes y negocios que marcaron el camino.
  • Casa Del Desierto Harvey House: Antigua estación de tren con historia y arquitectura espectacular.
  • Murales de Barstow: En Barstow hay una amplia colección de murales, repartidos por todo el pueblo.

Pueblo fantasma de Calico en la Ruta 66 con su característico ambiente del viejo oeste

Oro Grande

Oro Grande nació a finales del siglo XIX como un pequeño asentamiento minero que creció al calor de la fiebre del oro en el desierto de California. Durante un tiempo, el pueblo prosperó gracias a las minas de oro y canteras de caliza que atrajeron a trabajadores en busca de fortuna. Aunque la fiebre minera se fue apagando con los años, Oro Grande logró mantenerse en pie gracias a su proximidad con el ferrocarril y el comercio local. Hoy tiene una de las atracciones más originales del camino, Elmer’s Bottle Tree Ranch. Un bosque de árboles hechos con botellas recicladas, un lugar raro pero con encanto. Nosotros llegamos de noche y no pudimos verlo.

Bottle Tree Ranch en la Ruta 66, un lugar lleno de arte con botellas de colores
Un bosque de botellas en plena Ruta 66, porque en California todo es posible

Victorville

Victorville nació a finales del siglo XIX como un pequeño asentamiento ferroviario en pleno desierto de Mojave. Su crecimiento estuvo ligado al ferrocarril y a la explotación de canteras de caliza, que atrajeron a trabajadores y comerciantes en busca de oportunidades. Durante años, fue uno de esos pueblos donde el ir y venir del tren marcaba el ritmo del día a día. Con la llegada de la Ruta 66, sus moteles, diners y gasolineras hicieron que el pueblo ganara vida

  • California Route 66 Museum: Un museo con objetos y fotos sobre la carretera.
  • Emma Jean’s Holland Burger Café: Un diner clásico donde llevan sirviendo hamburguesas desde 1947.
  • Mural de Victorville: Un mural en la entrada del museo que revive la época dorada de la carretera.
Mural del California Route 66 Museum en Victorville, con el icónico escudo de la Ruta 66
Si los muros hablasen…

San Bernardino

San Bernardino es uno de esos lugares que llevan la historia en cada rincón. Nació a mediados del siglo XIX como un asentamiento mormón que poco a poco fue creciendo gracias al comercio, la agricultura y su ubicación estratégica en las rutas de transporte del sur de California. Con el auge del ferrocarril, la ciudad se consolidó como un importante centro económico en la región.

Cuando la Ruta 66 empezó a rodar, sus calles se llenaron de moteles, diners y talleres que ofrecían un respiro a los viajeros que venían del desierto. Aunque con el tiempo muchas de esas paradas fueron cerrando, la ciudad aún conserva ese aire clásico de carretera,

  • McDonald’s Museum: Aquí se abrió el primer McDonald’s en 1940.
  • Wigwam Motel: Uno de los moteles en forma de tipis más famosos de la Ruta 66
Museo del primer McDonald's en San Bernardino, California
Aquí empezó todo…

Los Angeles

Los Ángeles comenzó su historia en 1781, cuando un grupo de colonos españoles fundó el asentamiento conocido como 2El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río Porciúncula», nada mas y nada menos… Durante sus primeros años, fue poco más que una pequeña comunidad agrícola rodeada de ranchos y tierras de cultivo. Sin embargo, a finales del siglo XIX, la llegada del ferrocarril y el auge de la industria del petróleo hicieron que la ciudad creciera rápidamente, atrayendo a miles de trabajadores y comerciantes en busca de nuevas oportunidades.

Ana y Miguel de Two on Trip en el icónico cartel de Beverly Hills

Los Angeles fue nuestro punto de partida en la Ruta 66, aunque para la mayoría suele ser el final. La ciudad es enorme y hay de todo para ver y hacer, pero si solo tienes un par de días, aquí van algunos imprescindibles y otros que quisimos incluir en nuestra visita. Nosotros solo pasamos 24 horas en la ciudad, así que lo vimos todo en un rato el día que llegamos y el tiempo que estuvimos antes de salir hacia Death Valley por la tarde.

Si quieres conocer de primera mano como lo hicimos para ver todo, te recomendamos que le eches un ojo a nuestro post sobre qué ver en Los Angeles en un día, pero te dejamos aquí un resumen de todo lo que vimos.

Por cierto, en Los Angels busca siempre alojamiento con parking en el que poder dejar el coche si vas a visitar la ciudad en transporte público, aunque nosotros lo hicimos al volante. Te tenemos que decir que dentro de la ciudad el tráfico fue muy fluido durante el tiempo que pasamos allí, eso si, salir de la ciudad fue verdaderamente caótico…

  • Hollywood Boulevard: Paseo de la Fama, Teatro Chino y todo el rollo cinematográfico de la ciudad.
  • The Original Pantry: Una cafetería mítica en el centro de Los Ángeles, famosa por sus desayunos contundentes y su historia, ya que lleva sirviendo comida sin cerrar sus puertas desde 1924. Aquí fue donde comenzamos el día.
  • Cartel de Hollywood: El símbolo de Los Ángeles, visible desde varios puntos, pero con opciones para acercarte más si te apetece. Desde donde mas cerca se ve, legalmente, es en 3300 Deronda Drive, pero uno de los mejores sitios donde hacer la foto es en Lake Hollywood Park.
Ana de Two on Trip "comiéndose" el cartel de Hollywood en Los Ángeles
Cuando tienes tanta hambre que te zampas hasta el cartel de Hollywood…

  • Casa de Pretty Woman: La casa de Vivian en la película, un pequeño guiño cinematográfico para los fans del cine.
  • Westwood Village Memorial Park: El cementerio donde están enterrados Marilyn Monroe y Hugh Hefner, un lugar curioso para visitar por su historia y las celebridades que descansan allí.
  • Beverly Hills y Rodeo Drive: Casas de lujo y escaparates donde mirar pero no tocar.
  • Muelle de Santa Mónica: El icónico final (o inicio, en nuestro caso) de la Ruta 66, con su famoso cartel, la noria y un ambiente de película.
Slider Santa Monica
Final de la Ruta 66 en Santa Monica
Noria del Santa Monica Pier en California
Playa de Santa Monica con torres de vigilancia
Noria del Pacific Park en Santa Monica Pier

Bienvenidos al final de la Ruta 66 en Santa Monica

  • Pink’s: El puesto de perritos calientes más mítico de la ciudad, mas de 80 años llevan preparando los famosos hot dogs.
  • Griffith Observatory: Para tener la mejor vista de la ciudad y del cartel de Hollywood.

Si tienes tiempo de sobra, no te pierdas los parques temáticos: Universal Studios HollywoodDisneyland Anaheim Six Flags Magic Mountain son los más famosos y cada uno tiene su propio encanto.

California pone el broche final a la Ruta 66, y aunque el viaje termine aquí, aunque después de leer toda nuestra ruta, para nosotras ya sabes que fue donde comenzó, este tramo tiene su propio espectáculo. Entre palmeras, carteles clásicos y ese ambiente que huele a final de película, la carretera parece despedirse como diciendo «hasta la próxima». Es el tramo donde el asfalto se llena de recuerdos, fotos que no te esperabas hacer y esa sensación de que podrías seguir rodando un poco más.

¿Y tú? ¿Cómo te imaginas ese último tramo de la Ruta 66? ¿Qué crees que te esperaría al llegar a la costa? Cuéntanoslo en los comentarios, que el final del camino también se disfruta soñándolo.

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