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Lisboa en 48 Horas: Itinerario Perfecto para Aprovechar tu Viaje

Si tienes solo 2 días para conocer Lisboa, prepárate para recorrer lo mejorcito de la capital portuguesa sin prisas, pero sin pausa. Desde la esencia del histórico barrio de Alfama hasta los sabores irresistibles de Belém, pasando por las calles más pintorescas y los miradores con las mejores vistas al Tajo, este itinerario está pensado para que no te pierdas nada importante. Aquí tienes la ruta perfecta para aprovechar al máximo esas 48 horas y volver a casa con la sensación de haber disfrutado a fondo la auténtica Lisboa. Nosotros la visitamos durante una ruta en autocaravana que hicimos por el centro norte de Portugal, y nos llevamos una grata sorpresa con la ciudad lisboeta.

Breve historia de Lisboa

Lisboa es una de las ciudades más antiguas de Europa, fundada según cuenta la leyenda por Ulises, aunque históricamente fueron los fenicios quienes establecieron aquí un puerto comercial alrededor del año 1200 a. C. Luego llegaron los romanos, quienes la llamaron Olisipo, dejando una huella que todavía puedes encontrar paseando por sus calles y ruinas.

Durante la Edad Media, Lisboa vivió momentos clave con la llegada de los musulmanes, que ocuparon la ciudad hasta que fue reconquistada por Alfonso I en 1147. Pero si hay una época que marcó la historia de Lisboa, esa fue la Era de los Descubrimientos, entre los siglos XV y XVI, cuando la capital portuguesa se convirtió en el punto de partida de exploradores como Vasco da Gama o Magallanes, lanzándose a descubrir nuevas rutas comerciales y mundos desconocidos. Este legado aún se refleja en los grandes monumentos y el espíritu aventurero que la ciudad mantiene hoy en día.

Mirador con vistas panorámicas de Lisboa y el río Tajo al fondo

CÓMO LLEGAR LISBOA

Llegar a Lisboa desde España es bastante sencillo, si vas en avión hay vuelos desde varias ciudades de la península que tardan poco mas de una hora. Si optas por hacerlo por carretera, desde la frontera con Badajoz hay poco mas de dos horas por autovía, algo más de 4 desde Tuy, en Pontevedra, y si vienes desde el sur, desde Ayamonte hay unas 3 horas. Nosotros, como te comentábamos antes, llegamos en autocaravana haciendo una ruta por el país. Ahora bien, si vas a ir por carretera, no está de mas que eches un vistazo a la web de los peajes de Portugal para enterarte bien de como funcionan y evitar multas indeseadas.

🚀 Cómo llegar a Lisboa
✈️ En avión 🚗 En coche 🚌 En autobús
Vuelo directo al Aeropuerto Humberto Delgado.
Duración aprox.: 1 h desde Madrid, 1 h 45 min desde Barcelona.
630 km desde Madrid (~6 h por A-5);
450 km desde Vigo (~4 h por A-3);
375 km desde Huelva (~4 h por A-2).
Atención a peajes electrónicos.
Rutas diarias en bus.
Trayecto: 7–8 h desde Madrid.
Precios desde 9 €.

Cómo moverse por Lisboa

Lisboa cuenta con una red de transporte público eficiente y variada, ideal para explorar la ciudad de forma cómoda y económica. A los habituales metro y autobús, uno de los métodos de transporte mas portugueses que hay son los tranvías, que ademas de originales, te permiten ir viendo la ciudad en su recorrido.

  • Metro: El metro de Lisboa es rápido y moderno, con cuatro líneas que conectan las zonas más céntricas, incluyendo el aeropuerto, el centro histórico y el Parque das Nações. Aunque no cubre toda la ciudad, es una opción práctica para desplazamientos entre áreas clave .
  • Tranvías y elevadores: Los tranvías, especialmente el emblemático número 28, ofrecen una forma pintoresca de recorrer barrios históricos como Alfama y Baixa. Además, los elevadores y funiculares ayudan a salvar las empinadas colinas de la ciudad, facilitando el acceso a zonas elevadas .

  • Autobuses: Los autobuses cubren áreas no accesibles por metro o tranvía. Son modernos y frecuentes, aunque pueden verse afectados por el tráfico en horas punta .
  • Ferries: Los ferries cruzan el río Tajo, conectando Lisboa con localidades como Cacilhas y Barreiro. Son una opción escénica para explorar la región metropolitana .
  • Trenes: Desde las estaciones de Rossio y Cais do Sodré, los trenes permiten realizar excursiones a destinos cercanos como Sintra y Cascais. Estos servicios son operados por Comboios de Portugal (CP) .

Tarjetas de transporte

Para facilitar el uso del transporte público, Lisboa ofrece varias tarjetas recargables:

  • Viva Viagem / 7 Colinas: Tarjetas recargables de uso individual válidas en metro, tranvías, autobuses, trenes suburbanos y ferries. Se pueden cargar con billetes individuales, pases de 24 horas o saldo en modalidad «zapping», que permite pagar por trayecto con tarifas reducidas .
  • Lisboa Card: Tarjeta turística que incluye transporte público ilimitado y acceso gratuito o con descuento a más de 50 museos y atracciones. Es válida también para los trenes a Sintra y Cascais, y se puede adquirir por 24, 48 o 72 horas .

Mapas de Lisboa

DÓNDE ALOJARSE

Lisboa tiene barrios para todos los gustos, así que lo primero es decidir qué tipo de viaje quieres. Si buscas estar en el meollo, rodeado de plazas, tranvías y ambiente a todas horas, la zona de Baixa y Rossio es tu sitio. Para un plan más alternativo y con cafés con encanto, Chiado o Príncipe Real son apuestas seguras. Y si prefieres algo más castizo y con historia, Alfama te va a encantar con sus callejones y miradores.

Dónde quedarse en Lisboa

QUÉ VER EN LISBOA

Lisboa es de esas ciudades que se descubren callejeando, entre cuestas, tranvías, azulejos y vistas al río. Pero más allá de su encanto diario, hay un buen puñado de lugares que sí o sí tienes que visitar. Desde castillos con siglos de historia hasta barrios con alma, monumentos que recuerdan la época de los grandes descubrimientos y rincones modernos que han sabido reinventarse sin perder la esencia. Aquí va una lista con los imprescindibles de Lisboa para que no te dejes nada importante atrás.

  • Castillo de San Jorge: En lo alto de la colina más icónica de Lisboa, este castillo fue una fortaleza musulmana antes de ser conquistado en 1147 por Alfonso I con ayuda de cruzados. Después se convirtió en residencia real, y hoy puedes pasear por sus murallas, disfrutar de las vistas más épicas de la ciudad y recorrer exposiciones sobre la historia de Lisboa.
  • Catedral de Lisboa (Sé de Lisboa): La iglesia más antigua de la ciudad, construida justo después de la reconquista cristiana. Se alza sobre los restos de una mezquita, y su mezcla de estilos —románico, gótico y barroco— refleja los siglos de historia que acumula. Dentro encontrarás un claustro gótico, restos arqueológicos y una colección de reliquias que sorprenden.
  • Barrio de Alfama: El alma vieja de Lisboa. Aquí lo bonito es perderse entre callejones empinados, balcones llenos de ropa tendida, fachadas desgastadas y tascas donde el fado suena cada noche. Es el barrio que guarda la esencia de la ciudad y donde cada esquina parece sacada de otra época.
  • Elevador de Santa Justa: Este ascensor de hierro forjado conecta el centro con el barrio alto y fue diseñado por un discípulo de Eiffel. Aunque es muy turístico, lo cierto es que las vistas desde su parte superior merecen mucho la pena. Además, es una forma muy cómoda (y curiosa) de subir la cuesta.
  • Plaza del Comercio (Praça do Comércio): En su día fue la gran entrada marítima de la ciudad. Hoy, esta plaza abierta al Tajo impresiona por su amplitud, por el Arco da Rua Augusta que da paso al centro y por el bullicio constante. Aquí encontrarás la oficina de turismo principal, buenos restaurantes y una sensación de estar en el corazón vivo de Lisboa.
  • Monasterio de los Jerónimos: Esta joya manuelina se construyó para celebrar el viaje de Vasco da Gama a la India y es uno de los edificios más impresionantes de todo Portugal. Entre columnas talladas como si fueran raíces, claustros inmensos y detalles que parecen sacados de un decorado, aquí descansan Vasco da Gama y el poeta Camões.
Monasterio de los Jerónimos en Lisboa, joya del estilo manuelino

  • Torre de Belém: A orillas del Tajo, esta torre defensiva del siglo XVI se convirtió con los años en símbolo de las exploraciones portuguesas. Ha sido fortaleza, faro y prisión, pero hoy es uno de los monumentos más fotografiados de Lisboa. Desde sus terrazas hay vistas perfectas del río y del barrio de Belém.
  • Padrão dos Descobrimentos: Este monumento en forma de carabela recuerda a los exploradores portugueses que salieron al mar a conquistar el mundo. Desde lo alto tienes vistas al Tajo y al monasterio, y justo a sus pies verás una enorme rosa de los vientos incrustada en el suelo.
  • LX Factory: Si te apetece salir del circuito más clásico, este antiguo complejo industrial reconvertido en espacio creativo tiene de todo: murales, librerías con encanto, tiendas de diseño y restaurantes muy top. Ideal para pasear, comer algo distinto y descubrir otra cara de Lisboa.
  • Mirador de Santa Lucía: Uno de los miradores más bonitos de la ciudad, con vistas directas a Alfama y al río. Entre buganvillas, arcos y bancos de azulejos, es un rincón perfecto para parar un rato, sacar la cámara y quedarte embobado mirando cómo cae la tarde sobre los tejados lisboetas.

Lisboa Card

La Lisboa Card es la tarjeta turística oficial de la ciudad, pensada para quienes quieren exprimir Lisboa al máximo sin complicarse con entradas ni billetes de transporte. Es una tarjeta personal e intransferible que se activa con el primer uso y está disponible en versiones de 24, 48 o 72 horas.

La tarjeta incluye transporte público ilimitado en metro, autobuses, tranvías y elevadores, con acceso gratuito a medios tan emblemáticos como el tranvía 28 o el Elevador de Santa Justa. También permite viajar sin coste en trenes de cercanías hacia Sintra y Cascais, dos escapadas perfectas desde la ciudad. Además, con esta tarjeta tienes entrada gratuita a más de 50 atracciones turísticas, entre ellas el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém, el Museo Nacional del Azulejo o el Palacio Nacional de Mafra. A todo esto se suman descuentos de entre un 10 % y un 50 % en museos, restaurantes, tiendas y actividades, y una guía turística gratuita con información útil para moverte por Lisboa.

Puedes conseguir la Lisboa Card en las oficinas oficiales de turismo, como las que están en el Aeropuerto de Lisboa, la Plaza del Comercio o la estación de Santa Apolónia. También se puede comprar online y recogerla al llegar en cualquiera de estos puntos y algunos otros dentro la ciudad.

Otros rincones menos conocidos

Lisboa no se acaba en Belém ni en Alfama. Si te apetece descubrir rincones menos turísticos, tienes mas de dos días para conocer la ciudad, o ya has estado anteriormente, apunta estos lugares que suelen pasar desapercibidos y merecen una visita:

  • Palacio de Fronteira: En las afueras del centro, este palacio del siglo XVII está lleno de azulejos antiguos, jardines bien cuidados y rincones donde parece haberse detenido el tiempo. Ideal si te va lo fotogénico y lo tranquilo.
  • Experiencia Pilar 7: Una visita muy distinta que te lleva a conocer por dentro uno de los pilares del icónico Puente 25 de Abril. Aquí puedes explorar la estructura desde dentro, ver cómo se construyó y subir a una plataforma con suelo de cristal para tener unas vistas únicas del Tajo y del puente desde las alturas. Es una mezcla de arquitectura, historia e impresión visual que casi nadie incluye… y que sorprende mucho.
Puente 25 de Abril en Lisboa bajo un cielo con nubes dramáticas
El Golden Gate portugués

  • Museo Nacional del Azulejo: Aunque es oficial y tiene nombre serio, no suele estar en las rutas típicas. Ocupa un antiguo convento y su colección de azulejos, desde el siglo XV hasta hoy, es espectacular.
  • Mirador de Monte Agudo: Menos famoso que Santa Lucía o Senhora do Monte, este mirador tiene vistas muy chulas y mucha menos gente. Si te gustan los atardeceres tranquilos, este es tu sitio.
  • Cementerio dos Prazeres: Puede sonar raro, pero este cementerio monumental es como un museo al aire libre, con esculturas, mausoleos y vistas al puente 25 de Abril. Uno de esos lugares que sorprenden.
  • Jardín de Torel: Un oasis escondido en pleno centro, con vistas al centro histórico, zonas ajardinadas y una calma inesperada. Se accede con el Elevador do Lavra, otro de esos transportes que parecen de otra época.
  • Calçada da Glória y sus grafitis: Más allá del elevador que la recorre, esta calle empinada se ha convertido en una galería de arte urbano. Perfecta para amantes del street art y para los que buscan algo diferente en cada esquina.
Ruinas del Convento do Carmo al atardecer en Lisboa
Atardecer sobre el Convento do Carmo

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QUÉ COMER EN LISBOA

El bacalao es el rey de la cocina portuguesa, y en Lisboa lo preparan de mil formas. Las versiones más populares son el bacalhau com natas, cremoso y al horno, o el bacalhau à Brás, desmenuzado con huevo, cebolla y patatas. Cualquiera de los dos es acierto seguro. Si vas entre mayo y junio, verás sardinas asadas por todas partes, sobre todo durante las fiestas de San Antonio. Se sirven enteras, con pan y sin florituras, pero con un sabor que habla por sí solo.

Otro plato curioso y delicioso es la carne de porco à alentejana, que mezcla cerdo con almejas, patatas y ajo, una combinación que sorprende y engancha. El arroz de marisco, muy parecido a una paella caldosa, viene cargado de gambas, cangrejo y mejillones, con ese toque de picante tan típico del sur de Europa.

Para el postre, no puede faltar el pastel de nata: crujiente por fuera, cremoso por dentro y espolvoreado con canela. El más famoso es el de Belém, pero hay auténticas joyas repartidas por toda la ciudad. Si te apetece algo rápido y sabroso, prueba una bifana, el bocata portugués por excelencia, con cerdo marinado bien jugoso. Y si buscas algo calentito, el caldo verde, una sopa con col rizada, patata y chorizo, es la opción perfecta para recargar pilas.

Miniaturas Vídeos

Lisboa es de esas ciudades que te atrapan sin hacer ruido. En dos días no lo verás todo, pero sí lo suficiente como para que te entren ganas de volver. Con este itinerario tienes lo imprescindible, lo diferente y lo que no suele salir en las guías. Si sigues la ruta, te vas a llevar una Lisboa completa: de tranvías que chirrían por callejones hasta miradores donde parar el tiempo. ¿Te animas a descubrirla a tu ritmo?

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