Missouri en la Ruta 66 es ese tramo que te sorprende porque no se parece a nada de lo que has visto antes. Aquí la carretera deja de ser una línea recta interminable para llenarse de curvas que serpentean entre colinas y bosques. Es como si el asfalto decidiera ponerse juguetón justo cuando menos te lo esperas. Este es el estado donde nacen los icónicos neones que iluminan la noche en ciudades como St. Louis y Springfield, el lugar que presume de tener la “Cuna de la Ruta 66” y donde aún puedes encontrar gasolineras vintage que parecen sacadas de un museo. Tras Illinois, Missouri es el segundo estado que atraviesa la ruta.
Índice
St. Louis
Nació allá por el siglo XVIII, cuando unos colonos franceses se plantaron junto al río Mississippi y levantaron un pequeño asentamiento que no tardó en llenarse de comerciantes, cazadores y buscavidas. Su ubicación era perfecta para el comercio fluvial, y pronto se convirtió en la puerta de entrada para los pioneros que se lanzaban a conquistar el oeste. Por algo la apodaron la «Puerta del Oeste», porque si querías cruzar el país, lo más seguro es que acabaras pasando por aquí.
Es una de las ciudades mas grande por las que pasa la carretera madre y mezcla historia, carretera y buenas vistas. Su icónico Gateway Arch marca la entrada al oeste, mientras que el legendario Old Chain of Rocks Bridge recuerda los días dorados de la ruta, con su curiosa curva en mitad del puente.

- Chain of Rocks Bridge: Antiguo puente de la Ruta 66 sobre el río Misisipi, notable por su curva distintiva en el medio, ahora accesible para peatones y ciclistas, y que sirve frontera entre Illinois y Missouri.
- Ted Drewes Frozen Custard: Establecimiento legendario que ha servido helados desde 1929, famoso por su «concrete», una crema congelada tan espesa que se puede voltear sin que se caiga.
- The Gateway Arch: Monumento icónico que simboliza la expansión hacia el oeste de Estados Unidos; ofrece vistas panorámicas de la ciudad desde su cima.
Stanton
El pueblo nació en plena fiebre minera, cuando la gente llegaba buscando plomo e hierro como si fuera oro. Durante años, Stanton fue un rincón lleno de mineros que se dejaban la piel bajo tierra y de familias que sacaban adelante el día a día con lo que buenamente podían.
- Meramec Caverns: Estas cuevas, famosas por sus formaciones rocosas y su supuesta conexión con el forajido Jesse James, se hicieron icónicas gracias a los carteles publicitarios que inundaron la carretera madre durante años.
Cuba
Nació en plena fiebre del ferrocarril allá por mediados del siglo XIX, cuando las vías llegaron a esta parte del estado y pusieron a Cuba en el mapa como un punto clave para el comercio y el transporte. Lo llaman la “Ruta 66 Mural City” y basta con dar una vuelta para entender por qué. Si quieres rematar la visita con algo auténtico, el Wagon Wheel Motel sigue en pie desde 1935, con su letrero clásico y ese aire de motel de película que mola tanto.

- Murales de Cuba: Serie de murales que representan eventos y personajes significativos de la historia local y de la Ruta 66.

- Shelly’s Route 66 Cafe: Un diner clásico con decoración vintage y desayunos al más puro estilo americano.
- Bob’s Gasoline Alley: Una colección privada llena de carteles, surtidores de gasolina antiguos y objetos de la época dorada de la carretera. Una de las paradas que más nos gustaron de todo el viaje
- La silla gigante: Un enorme asiento de madera que se ha convertido en una de las fotos obligadas de Cuba en la Ruta 66.

Lebanon
En Lebanon tienes el Route 66 Museum, que parece pequeño pero se las apaña para engancharte con fotos, recuerdos y mil cacharros que te cuentan cómo era viajar por la Ruta 66 en Missouri en sus buenos tiempos. Pero lo que de verdad se lleva la palma es el mítico Munger Moss Motel. Es uno de esos clásicos de la Ruta 66 que se ha ganado su lugar en la historia de la carretera madre. Abierto en 1946 en Lebanon, Missouri, este motel sigue siendo uno de los alojamientos más auténticos que puedes encontrar en el viaje.
Su enorme cartel de neón, con esas letras rojas que parecen gritar “¡Bienvenido a la Ruta 66!”, es uno de los símbolos más icónicos del recorrido. Pero el Munger Moss no es solo fachada, también es historia viva. El motel ha sabido conservar ese aire vintage que tanto mola, con habitaciones decoradas en estilo retro, muebles de otra época y radios antiguas que te transportan directo a los años dorados de la ruta.
Springfield
Como gran parte del estado, Springfield se desarrolló gracias a la agricultura y a la llegada del tren. En 1926 la carretera madre recibió oficialmente su nombre en esta ciudad de Missouri. En College Street, conocida como el “nacimiento de la Ruta 66”, puedes encontrar señales y recuerdos que marcan este momento histórico, ideal para parar y sentir que estás en el punto donde todo empezó. Además, Springfield cuenta con rincones curiosos como el Gillioz Theatre, con su encanto vintage, y el Route 66 Car Museum, lleno de coches clásicos que parecen sacados de una peli de carretera.
Everton

Everton alberga una de las joyas de la Ruta 66, una estación de servicio restaurada que se ha convertido en un verdadero museo al aire libre, Gary’s Gay Parita Sinclair Station. Réplica de una estación de servicio de 1934, meticulosamente restaurada por Gary Turner. Aunque Gary falleció en 2015, la estación continúa operando y es una parada obligada.
Carthage
Carthage fue testigo directo de la Guerra Civil, siendo escenario de la Batalla de Carthage en 1861, conflicto en el que gran parte del pueblo fue arrasado. Con el paso de los años, Carthage se convirtió en un centro económico impulsado por la minería de zinc y plomo, lo que trajo consigo un importante crecimiento comercial.
Aquí tienes el clásico 66 Drive-In Theatre, un autocine que sigue funcionando como en sus mejores tiempos, el histórico Boots Court Motel, que mantiene su esencia retro desde 1939, y el mítico Iggy’s Diner, donde una hamburguesa y un batido saben a pura carretera. Todo eso, junto al imponente tribunal del condado de Jasper.

Joplin
Durante años, las minas fueron el motor económico del lugar, convirtiendo a Joplin en una ciudad próspera que creció rápido, llena de bares, teatros y comercios que daban vida a sus calles. Pero esa prosperidad también atrajo a personajes menos recomendables, lo que hizo que Joplin se ganara fama de ciudad dura y movida.

Joplin destaca por sus antiguas gasolineras, moteles clásicos y murales que recuerdan el paso de la Ruta 66 por la ciudad. Pero lo que más llama la atención es su relación con los famosos forajidos Bonnie & Clyde, que se escondieron aquí durante un tiempo mientras huían de la ley. Hoy, una placa en la casa donde se refugiaron recuerda este episodio que le da un toque extra de historia al lugar. Y si quieres, puedes quedarte a dormir en ella, la puedes encontrar en AirBnb.

Missouri es uno de esos tramos de la Ruta 66 que te recuerda por qué esta carretera tiene tanta magia. Aquí la cosa va de disfrutar del camino sin prisas, de dejar que las curvas te lleven y de parar donde te lo pida el cuerpo, porque en esta parte del viaje siempre aparece algo que merece la pena. Dejando Missouri atrás, te topas con Kansas, el estado con el tramo más corto de la Ruta 66, pero que se las apaña para dejarte claro que en esta carretera, el tamaño no importa.
¿Qué es lo que más te llama la atención de la Ruta 66 en Missouri? Cuéntanoslo en los comentarios, que siempre hay algo nuevo por descubrir en esta carretera.

