Si hay un destino perfecto para una ruta sobre ruedas, ese es el Pirineo Francés en autocaravana. Carreteras de ensueño, pueblos con historia y paisajes que quitan el aliento hacen que este viaje sea inolvidable. Nuestra ruta empezó cruzando a Francia por el túnel de Bielsa, ya que habíamos pasado la noche en el área de autocaravanas de Panticosa, sumergiéndonos en un viaje lleno de montañas, curvas espectaculares y vistas que parecían sacadas de una postal. Desde aquí, recorrimos algunos de los lugares más impresionantes hasta terminar en el Puerto de Portalet.
Y ojo, porque aunque esta ruta es ideal para autocaravanas, también es una pasada para hacerla en coche y, sobre todo, en moto. Sus carreteras serpenteantes y los panoramas que van apareciendo en cada curva hacen que cualquier amante de la conducción disfrute como un niño. Si eres un apasionado de la naturaleza y la libertad de viajar sin ataduras, el Pirineo Francés es el destino perfecto para descubrir.

Índice
Qué ver en el Pirineo Francés
Saint-Lary-Soulan
Este pueblito de montaña es famoso por su estación de esquí y su ambiente acogedor. En los alrededores se pueden encontrar lugares increíbles como la Réserve Naturelle du Néouvielle, con sus lagos cristalinos y rutas de senderismo, o la Vallée du Rioumajou, ideal para desconectar en plena naturaleza. La iglesia que aparece en la foto es la Église Saint-Bertrand-de-Comminges, ubicada en el corazón de Saint-Lary-Soulan. Este templo fue construido entre 1950 y 1952, reemplazando a la antigua iglesia de Saint-Hilaire, que se encontraba frente a la oficina de turismo y obstaculizaba el tráfico rodado.

Además de esta iglesia, Saint-Lary-Soulan alberga otros lugares de interés, como la Chapelle Sainte-Marie, una edificación románica del siglo XII situada al norte del pueblo, conocida también como Notre-Dame-du-Bouchet o Notre-Dame-du-Mont-Carmel.
La noche que llegamos a Saint-Lary la pasamos en una pequeña área de pago a las afueras de la localidad, pero tienes opciones gratuitas y alguna otra de pago tanto en Saint-Lary como en los alrededores. Nosotros te recomendamos que vayas a la que, quizá, es la mejor y más bonita área que conocemos, Welcome IV Véziaux. Para llegar a ella tendrás que recorrer el conocido Col d’Aspin, situado a 1.489 metros de altitud, es famoso por sus panorámicas y su relevancia en el ciclismo, especialmente en el Tour de Francia.

Lourdes
Lourdes no es solo uno de los destinos de peregrinación más importantes del mundo, sino que también tiene una historia y una energía muy especial. Es conocida por la Gruta de Massabielle, donde se dice que la Virgen María se apareció a Bernadette Soubirous en 1858. Desde entonces, el lugar se ha convertido en un centro de fe al que acuden millones de personas en busca de sanación y espiritualidad.

Si pasas por aquí, te recomendamos visitar la Basílica de la Inmaculada Concepción, situada justo sobre la gruta, y la Basílica del Rosario. También está la Basílica de San Pío X, que es enorme y tiene capacidad para 25.000 personas. Además, el Castillo Fortificado de Lourdes domina la ciudad y alberga el Museo de los Pirineos, donde se puede conocer más sobre la historia de la región.

El lago de Lourdes es un buen sitio donde descansar y relajarse
De camino a Lourdes, quisimos visitar la Cueva de Médous, pero estaba cerrada en la fecha de nuestra visita. En su lugar, fuimos al Lago de Lourdes, un rincón perfecto para dar un paseo y relajarnos.
Cauterets
En nuestra ruta por el Pirineo Francés hicimos parada en Cauterets, un pueblo que combina la elegancia de la Belle Époque con la naturaleza salvaje de los Pirineos. Sus calles están llenas de historia y edificios emblemáticos como los Thermes de César, la Iglesia de Notre-Dame de l’Assomption y la Antigua Estación de Tren, que hoy funciona como estación de autobuses. También destacan el Hôtel d’Angleterre y el Hôtel Continental, dos joyas arquitectónicas que reflejan su pasado como destino de lujo.
No te vayas de Cauterets sin probar los berlingots, unos caramelos tradicionales nacidos en el siglo XIX para suavizar el sabor del agua termal. Hoy en día puedes ver su fabricación en algunas confiterías donde siguen manteniendo viva esta deliciosa tradición.


Pero Cauterets no es solo historia. Desde aquí puedes explorar lugares increíbles como el Puente de España, con sus cascadas y bosques, o las rutas de senderismo por la montaña. En Cauterets también puedes dedicarte al esquí y snowboard, ya que cuenta con una de la estaciones mas conocidas del pirineo. Un destino que lo tiene todo: arquitectura, relax y naturaleza. Unos 50 kilómetros al norte se encuentra las cuevas y el Santuario de Bétharram. Las cuevas son conocidas por sus impresionantes formaciones geológicas. Para conocer todos sus secretos, nada mejor que una visita guiada que puedes encontrar en Civitatis.
Para pernoctar, en la localidad hay dos áreas de pago, nosotros te recomendamos que vayas a la que está en la parte alta del pueblo, ya que la otra es muy céntrica y entendemos que mas ruidosa a primera hora.
Oloron-Sainte-Marie
En esta localidad hicimos una parada en la tienda de la fábrica de Lindt, donde pudimos descubrir productos exclusivos y conocer más sobre el proceso de elaboración del chocolate.
Eaux-Bonnes
Siguiendo nuestra ruta por el Pirineo Francés, llegamos a Eaux-Bonnes, un pequeño pueblo termal con mucha historia. Sus aguas ya eran famosas en el siglo XVI, pero fue en el XIX cuando vivió su mayor esplendor, gracias a la Emperatriz Eugenia, que lo puso de moda entre la alta sociedad.

Aún conserva su aire elegante, pero ya en un estado de semi abandono, lo que le da un toque decandente,con edificios como el Establecimiento Termal, el Casino y el Ayuntamiento, además de su jardín inglés, perfecto para pasear. Hoy en día, Eaux-Bonnes es la puerta de entrada a la estación de esquí de Gourettey un punto ideal para explorar rutas de senderismo por los Pirineos.
Rébénacq
Aquí llegamos por casualidad, bueno, por su área de autocaravanas gratuita. Y lo que nos encontramos fue un pequeño pueblo con historia, ligado a rutas comerciales medievales. Su arquitectura tradicional y la tranquilidad que se respira lo convierten en una parada curiosa.
Laruns y el Valle de Ossau
Laruns es uno de esos pueblos del Pirineo Francés que tiene ese aire auténtico que tanto nos gusta. Su Plaza Central es el alma del pueblo, con su fuente emblemática donde todo el mundo se reúne. La Iglesia de San Pedro, del siglo XIX, destaca en el centro del pueblo, mientras que un poco más lejos, en Gabas, encontramos la Capilla de Gabas, que servía como refugio para peregrinos del Camino de Santiago desde el siglo XII.

Pero Laruns tiene más que edificios históricos. Paseando, te toparás con antiguos lavaderos públicos, que recuerdan cómo era la vida aquí hace años, y si te animas a explorar los alrededores, descubrirás cromlechs y dólmenes, pruebas de que este rincón de los Pirineos lleva habitado desde tiempos prehistóricos
Desde aquí se puede tomar el Tren de Artouste, uno de los más altos de Europa, que recorre paisajes espectaculares. Sin embargo, en invierno permanece cerrado. En la zona también se encuentra el Lago de Bious-Artigues, un lugar perfecto para disfrutar de la naturaleza.
Eaux-Chaudes
Otro pueblecito termal escondido entre las montañas. Aunque su balneario ha pasado tiempos mejores, sigue teniendo ese aire auténtico de los pueblos del Pirineo.
Lago de Fabregés
Nuestra última parada fue el Lago de Fabregés. El Lago de Fabrèges es uno de esos lugares que parecen sacados de una postal. Rodeado de montañas imponentes, este embalse se encuentra en la base del tren de Artouste, el más alto de Europa. Su agua refleja el paisaje como un espejo, creando una vista espectacular en cualquier época del año. Ya sea para hacer una ruta por los alrededores, montar en el tren o simplemente sentarte a disfrutar del entorno, este lago es una parada obligatoria en el Pirineo Francés.

Lago de Fabrèges, Pirineo puro
Dónde alojarse en el Pirineo Francés
Si bien nosotros hicimos esta ruta en autocaravana, si viajas en coche o moto también necesitarás un buen sitio donde descansar. Aquí te dejamos algunas recomendaciones:
Consejos para viajar al Pirineo Francés
Cuándo viajar
El clima en el Pirineo Francés cambia bastante según la época. En invierno hace un frío que pela y nieva mucho, ideal para esquiar. Primavera y otoño son perfectos para senderismo y MTB, aunque pueden ser lluviosos. En verano hace más calor y es la mejor época para explorar los lagos y montañas, pero también es cuando hay más afluencia de visitantes. Algunos de los puntos más turísticos, como el Circo de Gavarnie, el Pont d’Espagne o el Lac de Gaube, pueden estar bastante concurridos en julio y agosto. Si prefieres evitar aglomeraciones, lo mejor es madrugar o ir en temporada baja.
Recorrer el Pirineo Francés en autocaravana ha sido una experiencia brutal. Poder movernos con total libertad, despertar en mitad de la naturaleza y disfrutar de carreteras escénicas ha sido simplemente inolvidable. ¿ Conoces esta zona de Francia? Déjanos un comentario con tus recomendaciones y dinos que te ha parecido nuestra ruta!

