Si estás pensando en visitar Venecia en autocaravana y te preguntas si es posible, la respuesta es sí, y además es bastante fácil. Nosotros pasamos dos noches allí y en este artículo te contamos toda nuestra experiencia para que organizar tu visita sea mucho más sencillo.
Antes de nada, te contamos que esta parada forma parte de la ruta que hicimos desde Madrid hasta Grecia en autocaravana durante el verano de 2026. El viaje consistió en recorrer durante julio y agosto los Balcanes, Grecia e Italia.. Sí… ¡vaya calor pasamos! Si quieres conoces conocer toda la experiencia no te pierdas los siguientes artículos.
Índice
Dónde dormir en Venecia con autocaravana
Nuestra recomendación, después de investigar bastante, es que si no quieres gastar demasiado dinero y buscas estar a pocos minutos de Venecia, te alojes en el Área Camper San Giuliano.

Durante julio de 2026 la tarifa era de 18 € por noche. No incluye electricidad, pero sí todos los servicios de agua limpia, vaciado de aguas grises y negras. Es un área bastante grande y muchas de sus parcelas cuentan con sombra natural, algo que en verano se agradece muchísimo.
También dispone de baños, aunque para nuestro gusto estaban un poco anticuados y no demasiado limpios, además de una pequeña lavandería de pago.
Lo mejor de todo es que se trata de un área cerrada, con recepción durante todo el día. El personal fue súper amable con nosotros y nos explicó perfectamente las dos formas de llegar hasta Venecia.
Cómo llegar desde el Área Camper San Giuliano
La primera opción es utilizar el barco que sale desde un pequeño embarcadero situado a apenas un par de minutos andando del área. El billete cuesta 10 € ida y vuelta gracias a un acuerdo entre el área camper y la empresa que opera el servicio. Para beneficiarte de ese precio solo tendrás que presentar el folleto que te entregan en recepción al comprar los billetes.
El trayecto dura aproximadamente 15 minutos y, sinceramente, nos pareció la mejor opción. Llegar a Venecia navegando ya hace que la visita empiece de una forma muy especial. Además, el barco te deja y te recoge exactamente en el mismo punto.
La otra alternativa es el autobús. Para cogerlo tendrás que caminar unos 15 minutos hasta la parada más cercana. Ese recorrido no nos pareció especialmente seguro, ya que gran parte se hace por el arcén de una carretera, así que si decides utilizar esta opción ve con bastante precaución.
La ventaja del autobús es que pasan varias líneas con mucha frecuencia y te deja directamente en Piazzale Roma, un lugar perfecto si después tienes pensado coger los vaporetos para visitar las islas de la laguna.

Ojo con la tasa turística de Venecia
Antes de organizar tu visita, revisa bien la fecha, porque durante determinados días de 2026 Venecia aplica una tarifa de acceso a su centro histórico.
El precio es de 10 € por persona, aunque se reduce a 5 € si la compras hasta cuatro días antes de la visita. Solo se aplica en las fechas establecidas y entre las 8:30 y las 16:00, por lo que, si entras después de esa hora, no tendrás que pagarla.
Si te alojas en un establecimiento del municipio de Venecia no tienes que pagarla, aunque sí debes tramitar el justificante de exención.
Te dejamos el link a la página oficial para que puedas pagarla de forma anticipada y ahorrarte unos euros.

Un poco de historia de Venecia
Si no conoces la historia de Venecia, aquí va un resumen muy rápido.
Hace muchos siglos, los primeros habitantes llegaron hasta esta zona de agua y barro intentando escapar de las invasiones bárbaras. Para construir la ciudad idearon un sistema único en el mundo: clavaron miles de troncos de madera traídos desde la actual Croacia en el fondo de la laguna y levantaron los edificios sobre ellos.
Lo más sorprendente es que esos troncos, al permanecer siempre bajo el agua y sin contacto con el oxígeno, se han conservado durante siglos y siguen soportando el peso de toda la ciudad.
Esto sí que es una megaconstrucción… ¡y lo demás son tonterías!
Cuenta la leyenda que, en el año 828, dos mercaderes venecianos trasladaron las reliquias de San Marcos desde Alejandría hasta Venecia, escondiéndolas bajo carne de cerdo para evitar que los guardias musulmanes inspeccionaran la mercancía.
Gracias a este supuesto traslado clandestino, San Marcos se convirtió en el patrón de Venecia y, años después, se levantó la espectacular Basílica de San Marcos para custodiar sus reliquias.
Nuestro consejo para visitar Venecia
Si quieres disfrutar de Venecia con mucha menos gente, como hicimos nosotros a pesar de viajar en pleno mes de julio, intenta llegar por la tarde, cuando la mayoría de los cruceros ya han abandonado la ciudad.

Salvo en las zonas más turísticas, pudimos recorrer muchas calles prácticamente solos. Nosotros dedicamos una tarde a visitar Venecia y otro día, desde el mediodía hasta caer la tarde, a recorrer Murano, Burano y Torcello. Con ese tiempo pudimos disfrutar de todo sin ir con prisas y creemos que es una planificación perfecta si, como nosotros, prefieres pasear, descubrir rincones con encanto y empaparte del ambiente antes que entrar en todos los monumentos. Evidentemente, si quieres visitar la Basílica de San Marcos, el Palacio Ducal o varios museos, te recomendamos dedicarle algún día más.
En Venecia no había agua dulce en abundancia, así que durante siglos sus habitantes dependieron de pozos-cisterna como este. Bajo la plaza se construía un sistema que recogía el agua de lluvia, la filtraba a través de capas de arena y la almacenaba en un depósito subterráneo. Después se extraía con un cubo desde el brocal de piedra que todavía puede verse en muchos patios y campiellos de la ciudad.
Hoy la mayoría ya no se utilizan para abastecer de agua, pero siguen siendo uno de los elementos más característicos de la Venecia histórica.

Porque, al final, lo mejor de Venecia no es ir tachando lugares de una lista. Lo mejor es perderte por sus calles, cruzar puentes, sentarte a tomar un helado o simplemente dejarte sorprender por una ciudad que no se parece a ninguna otra del mundo.
¿Es tan cara como dicen?
Nosotros llegamos convencidos de que cualquier cosa que compráramos iba a ser un auténtico sablazo. Sin embargo, después de pedir dos helados y una botella de agua en una de las heladerías artesanas más concurridas y pagar 10 €, nos dimos cuenta de que quizá Venecia no era tan cara… o que Madrid ya se ha puesto a unos precios que hacen que Venecia no parezca tan cara.
Precio de las góndolas en Venecia
Si tienes pensado dar un paseo en góndola, debes saber que los precios son oficiales, ya que los gondoleros están asociados y todos cobran exactamente lo mismo.
Hasta las 19:00, un paseo de 30 minutos cuesta 90 €.
A partir de las 19:00 y hasta las 4:00 de la madrugada —sí, nosotros también nos sorprendimos al ver ese horario— el recorrido cuesta 110 € y dura aproximadamente 35 minutos.
Puedes contratar el paseo directamente con cualquier gondolero en los distintos embarcaderos repartidos por la ciudad.
Qué ver en Venecia
Entre las visitas imprescindibles están la espectacular Plaza de San Marcos, donde se encuentran la Basílica de San Marcos, el Campanile y el Palacio Ducal, tres de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Si es tu primera vez en Venecia, este es uno de esos lugares que hay que ver sí o sí.
La Basílica de San Marcos es una especie de puzzle gigante. Durante siglos, Venecia fue trayendo columnas, capiteles, mármoles y esculturas desde diferentes rincones del Mediterráneo, especialmente desde Constantinopla. Muchas de las piezas que ves hoy pertenecieron a edificios mucho más antiguos, por lo que cada rincón de la basílica esconde un pequeño pedazo de historia.
Muy cerca podrás cruzar el famoso Puente de los Suspiros, uno de los rincones más fotografiados de la ciudad. Después puedes acercarte hasta el histórico Puente de Rialto, el más famoso de Venecia, desde donde tendrás unas vistas espectaculares del Gran Canal.

🌉 El Puente de los Suspiros debe su nombre a la leyenda que cuenta que los prisioneros suspiraban al cruzarlo y contemplar Venecia por última vez antes de entrar en las celdas del Palacio Ducal. Sin embargo, el nombre se popularizó siglos después gracias al poeta Lord Byron, así que probablemente la historia tenga bastante más de romanticismo que de realidad.
Si todavía te queda un rato, merece la pena pasear por el animado Mercado de Rialto, uno de los rincones con más ambiente de Venecia, especialmente durante la mañana.
Pero, si nos preguntas a nosotros, lo mejor de Venecia no son sus monumentos, sino perderte por sus callejuelas, cruzar puentes sin mirar el mapa y descubrir pequeñas plazas y canales en los que apenas hay gente. Ahí es donde, para nosotros, está la verdadera magia de la ciudad.
Visitar Murano, Burano y Torcello
Otro de los planes que puedes hacer en Venecia es visitar alguna de las islas de la laguna.
La más famosa es Murano, conocida mundialmente por la fabricación artesanal de vidrio y por sus famosas figuras de cristal. Nosotros la visitamos, pero, sinceramente, no fue la isla que más nos sorprendió. Aun así, si te gusta la artesanía o quieres ver cómo trabajan el famoso cristal de Murano, creemos que merece la pena dedicarle un rato.
Preferimos continuar el recorrido hasta Burano, con sus coloridas casas de pescadores, y terminar el día en la pequeña Torcello, una isla diminuta que pudimos disfrutar prácticamente sin gente.

Si decides visitar estas islas puedes hacerlo de dos formas. La primera es por libre, comprando la tarjeta de transporte de Venecia. La de 24 horas cuesta 25€ y permite utilizar de forma ilimitada la mayoría de los vaporetos, llegando sin problema tanto a Murano como a Burano, Torcello y otras islas de la laguna.
Si solo necesitas un desplazamiento puntual, también puedes comprar un billete sencillo, válido durante 75 minutos. Eso sí, nosotros solo lo recomendamos si vas a hacer un trayecto concreto. Si tu idea es visitar Burano y Torcello, sentimos pincharte el globo, pero con un único billete no te va a dar tiempo y tendrás que comprar otro para la vuelta.
Como mucho podrías acercarte a Murano, dar un paseo rápido y regresar antes de que caduque el billete, aunque dependerá del tiempo que dediques a la visita y de los horarios de los vaporetos.
En definitiva, para visitar cualquier isla tendrás que contar con el viaje de ida y el de vuelta. Si solo vas a hacer una excursión puntual, los billetes sencillos pueden compensar. Pero en cuanto quieras visitar dos islas o moverte un poco más por Venecia, la tarjeta de 24 horas acaba saliendo mucho más a cuenta.
Nosotros no nos lo pensaríamos y compraríamos directamente la de 24 horas.
La segunda opción es contratar una excursión organizada con plataformas como Civitatis o GetYourGuide, una alternativa cómoda si no quieres preocuparte por las líneas de vaporetto ni los horarios.
Qué ver en Murano
En Murano lo más típico es visitar alguno de los talleres donde todavía trabajan auténticos maestros vidrieros.
Si te interesa ver cómo elaboran las piezas de cristal, pregunta directamente en las tiendas, ya que muchas organizan demostraciones durante el día. Allí mismo podrán informarte de los horarios y, si lo deseas, también podrás comprar alguna de sus famosas creaciones.

Nosotros recorrimos la isla durante un rato antes de continuar nuestro viaje hacia Burano. Desde Venecia el trayecto apenas dura unos 15 minutos, por lo que es una excursión muy sencilla de hacer.
Qué ver en Torcello
Nosotros decidimos visitar primero Torcello para regresar después a Burano y disfrutarla al caer la tarde, cuando llegan muchos menos visitantes. Creemos que fue todo un acierto.
En Torcello no hay pérdida. Desde el embarcadero parte una única calle principal que discurre junto al canal y te lleva directamente hasta la zona donde se concentran prácticamente todos los lugares de interés.
Considerada el origen de la actual Venecia, esta pequeña isla conserva un ambiente tranquilo y auténtico, aunque si la visitas por la mañana puede haber bastante más gente debido a las excursiones organizadas.
Su gran protagonista es la Basílica de Santa Maria Assunta, una de las iglesias más antiguas de la laguna y famosa por sus impresionantes mosaicos bizantinos. Justo al lado se encuentra la Iglesia de Santa Fosca, con su característico pórtico circular, y muy cerca podrás ver el curioso Trono de Atila, un antiguo asiento de piedra rodeado de leyendas.

Otro de los lugares más conocidos es el Puente del Diablo (Ponte del Diavolo), un antiguo puente de piedra sin barandillas que, según cuenta la leyenda, fue construido por el mismísimo diablo en una sola noche.

Si te interesa conocer más sobre el pasado de la isla, también puedes visitar el Museo Provincial de Torcello, formado por el Museo Arqueológico y el Museo Medieval y Moderno.
Aunque no hay una gran cantidad de monumentos, el verdadero encanto de Torcello está en su tranquilidad. Se recorre bastante rápido, pero permite hacerse una idea de cómo era la vida en la laguna mucho antes de que Venecia se convirtiera en una de las ciudades más famosas del mundo.
Qué ver en Burano
Después de visitar Torcello, nosotros volvimos a Burano para recorrerla con mucha más tranquilidad. Llegar al final de la tarde fue todo un acierto, ya que la mayoría de las excursiones ya habían regresado a Venecia y pudimos disfrutar de la isla prácticamente a nuestro ritmo.
Si hay una isla capaz de robarle protagonismo a Venecia, esa es Burano. Famosa por sus casas de colores, es uno de los lugares más fotogénicos de Italia. La mejor forma de conocerla es olvidarte del mapa y perderte por sus calles, cruzando puentes y canales donde cada rincón parece más bonito que el anterior.

Además de disfrutar de su ambiente, merece la pena visitar la Iglesia de San Martino, conocida por su campanario inclinado, y acercarse al Museo del Encaje, donde descubrirás por qué Burano fue durante siglos uno de los grandes referentes europeos en la elaboración artesanal de encajes.
Si quieres llevarte un recuerdo auténtico, todavía encontrarás pequeñas tiendas donde siguen vendiendo piezas elaboradas a mano por artesanas locales.
Nuestro consejo es que recorras Burano sin prisas, te sientes a tomar algo junto a uno de sus canales y simplemente disfrutes del ambiente. Aunque es una isla muy turística, si llegas a primera hora de la mañana o al final de la tarde podrás verla con mucha más tranquilidad.
Cómo moverse entre las islas de Venecia
Nosotros visitamos todas estas islas por libre y, sinceramente, te lo recomendamos un montón.
Los vaporetos son muy fáciles de utilizar. Solo tienes que fijarte en el número de la línea y comprobar desde qué embarcadero sale el barco que va a la isla que quieres visitar. En algunos casos será directo y, en otros, tendrás que hacer un pequeño transbordo.
Los barcos pasan con bastante frecuencia, son rápidos y convierten el propio trayecto en parte de la experiencia. Al fin y al cabo… ¿Cuántas ciudades conoces en las que el transporte público sea acuático?
Otras islas que puedes visitar
Si dispones de más tiempo, hay otras islas a las que también puedes llegar utilizando la tarjeta de transporte.
Una de las más conocidas es Lido, famosa por sus largas playas y por albergar cada año el Festival Internacional de Cine de Venecia.
También puedes acercarte hasta la isla de San Michele, conocida como la isla cementerio, donde se encuentra el principal cementerio histórico de la laguna.
Existe además otra isla muy curiosa de la que seguro has oído hablar: Poveglia.
Se trata de una pequeña isla deshabitada situada entre el centro histórico de Venecia y Lido. Durante siglos funcionó como lazareto para los enfermos de peste y, posteriormente, albergó un hospital psiquiátrico hasta 1968. Debido a ese pasado, está considerada por muchos como uno de los lugares supuestamente más misteriosos de Italia.

Eso sí, Poveglia no se puede visitar por libre. Para acceder tendrás que reservar una visita organizada y autorizada, como las que puedes encontrar en plataformas como GetYourGuide. No suelen ser precisamente baratas, pero si te atraen los lugares abandonados y con historias oscuras, puede ser una experiencia de lo más curiosa.
Otras opciones para dormir en Venecia con autocaravana
Si el Área Camper San Giuliano no termina de convencerte, existen varios campings en los alrededores de la laguna que pueden ser una buena alternativa.
Eso sí, muchos de ellos superan fácilmente los 100 € por noche durante la temporada alta y, además, el transporte hasta Venecia suele ser más caro y con menos frecuencia que desde San Giuliano.
Nosotros buscamos todos los lugares donde dormir principalmente en Park4Night. La mayoría aparecían allí, aunque algunos los encontramos directamente buscando en Google. Al final, todo dependerá de si prefieres ahorrar dinero y estar más cerca de Venecia o priorizar instalaciones y servicios.
Nuestra opinión sobre visitar Venecia en autocaravana
Después de pasar dos noches en Venecia podemos decir que ha entrado del tirón en nuestra lista de ciudades top de Europa. Para nosotros era la segunda vez que Miguelito visitaba la ciudad y la primera de La Rubia. Ahora los dos estamos deseando volver para seguir perdiéndonos por esas callejuelas donde apenas hay turistas y descubrir todos los rincones que se nos quedaron pendientes.
Si viajas en autocaravana, creemos que el Área Camper San Giuliano es, sin duda, la mejor opción para visitar Venecia. Nos pareció un área segura, tranquila y muy bien comunicada con el centro, tanto en autobús como en barco. Además, el personal fue muy amable en todo momento y allí mismo puedes comprar los billetes de autobús o el pase diario de transporte.
Si tuviéramos que ponerle una pega, sería que el área no permite múltiples salidas. Una vez accedes con la autocaravana, si decides salir con ella tendrás que volver a pagar la estancia al regresar. No es un problema si tu idea es dejar la furgo aparcada mientras visitas Venecia, pero conviene saberlo antes de llegar para evitar sorpresas.
Sin duda, volveríamos a repetir exactamente el mismo plan: alojarnos en San Giuliano, recorrer Venecia a nuestro ritmo y dedicar otro día completo a descubrir Burano y Torcello. Para nosotros ha sido la combinación perfecta para disfrutar de una de las ciudades más especiales del mundo sin necesidad de gastar una pasta.





